domingo, 29 de marzo de 2009

"La envidia es de pobres, yo siento desprecio"


Ante la imposibilidad de tocar otras cosas, jugamos a tocar la moral.
Nos vendemos, nos compramos.
Traficamos con hipocresía.
Disfrazamos la cobardía.
A ti, perro bastardo que mordiste la mano que te daba de comer, sepas bien que esos nuevos amos, los cuales sólo te quieren por tu pedigree y obediencia autómata, te harán pasar hambre.
Ojito entonces. Porque en esta casa jamás volverás a tener plato.
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jueves, 26 de marzo de 2009



La vida es un libro de astronomía en las manos de un niño de cinco años.

Estéticamente perfecto. Insultantemente incomprensible.
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lunes, 23 de marzo de 2009

viernes, 20 de marzo de 2009

Opium


No suelo recordar ninguna de mis reflexiones etílicas, bien sea por la cantidad de neuronas asesinadas durante el proceso, por la seriedad de la ingesta, o por falta de interés, pero recuerdo extrañamente que justo en mi última visita al pavimento me replanteé ( para desechar la idea 60 segundos después) que quizás debería dejar de emborracharme los sábados, y que quizás debería dejar las drogas y no seguir esperando que sean ellas las que me dejen a mí.

Una vez me dijeron que la mayoría de gente considera que las drogas te impiden ver la realidad "tal y como es". Y que toda esa gente se equivoca y es tan cobarde que es incapaz de afrontar que la drogadicción nos hunde y nos humilla como lo hace la vida, que es necesario experimentar la destrucción -cuando no llevarla a cabo totalmente- para ser consciente de lo triste que es el mundo. Es una forma muy poética de verlo.
Luego, claro, está la verdad, una teoría un poco más deslucida; que la gente se droga simple y llanamente para evadirse del tedio.
El verdadero cancer del siglo XXI no es la tristeza ni la maldad, es el aburrimiento.
Y eso, es exactamente lo que somos... un puñado de jóvenes aburridos, con pupilas dilatadas.



Ponme la última.
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martes, 17 de marzo de 2009

FRANCIA, OKUPACIONES Y PICNICS


En protesta por el decreciente poder de compra del Euro en sus bolsillos hace unas semanas una organización francesa ha creado “La protesta picnic”.
Organizadas mediante mensajes de texto una multitud se reúne en el supermercado elegido como blanco y realizan un picnic en sus instalaciones, comiendo sus productos e invitando a los compradores a unírseles, tomar algo de las estanterías, o probar lo que ya ha sido tomado.
El animado picnic durara lo que demore en llegar la policía, ya que según los organizadores, los guardias de seguridad no suelen ser hostiles.
Hasta ahora las reacciones han sido positivas, en un supermercado en un suburbio de Paris, los activistas recibieron una espontánea ronda de aplausos de los trabajadores del lugar. En otros lugares, los guardias de seguridad han sido amables.
El grupo, “Jeudi Noir”, no se limita a las “protesta picnic”, organiza ocupaciones de edificios muy publicitadas vacíos en París y están llamando mucho la atención de la prensa.

Recientemente tomaron una clínica que permanecía vacía hace más de 5 años:

"Esto no es solo sobre encontrar un lugar donde vivir"
(dijo Julien Bayou, de 28 años, que ahora vive en una de las oficinas de la clínica.)
"Estamos haciendo un punto político. Sencillamente creemos que esta mal que una construcción en perfecto estado este vacía por años cuando tantas personas necesitan un lugar donde vivir”

Del mismo modo otra muchacha dijo:
“no se trata de hundir supermercados, se trata de hacer ver a la gente que es posible hacer tambalear al sistema con gestos sencillos"
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sábado, 14 de marzo de 2009



Tenías razón.
Cuando estoy feliz no soy capaz de escribir nada bueno.
Las obras maestras no son más que memorándums de desgracias y penas. Me niego a convertirme en otra imbécil frustrada con grandes poemas...

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lunes, 9 de marzo de 2009



"¿Qué consiguen los pacientes psiquiátricos? Una cuenta. Creo que el problema entre un psiquiatra y su paciente es que el psiquiatra actúa de acuerdo al libro, mientras que el paciente llega por lo que la vida le ha hecho. Y aunque el libro pueda tener cierta perspicacia, las páginas siempre son las mismas y cada paciente es diferente. Hay muchos más problemas individuales que páginas. Hay demasiada gente loca como para resolverlo diciendo: "10 dolares por hora, cuando suena el timbre terminamos". Eso sólo puede llevar a una persona un poco loca a la locura total. Justo cuando empiezan a abrirse y a sentirse bien es cuando el psiquiatra dice: "Enfermera, arregle la próxima cita". Todo es asquerosamente mundano. El tipo está ahí para quedarse con tu culo, no para curarte. Quiere tu dinero. Cuando suena el timbre, que entre el siguiente loco.
Ahora, el loco sensible se va a dar cuenta de que cuando el timbre suena, significa que se va a tomar por culo. No hay límites de tiempo para curar la locura, y no hay cuentas para eso, tampoco. Muchos de los psiquiatras que yo he visto parecen estar más al límite de ellos mismos que los propios pacientes.
Pero están demasiado cómodos. Supongo que el paciente también disfruta con un poco de locura ajena, no demasiada."


Charles Bukowski

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